sábado, 25 de noviembre de 2017

TORMENTAS ELECTRICAS Y LAS PROTECCIONES SPT.



El presente es una serie de artículos extraídos de material hallado en la web acerca de los efectos de los Rayos, y los métodos existentes para la disminución de los daños causados por las descargas atmosféricas.
            “Alcanzado por un rayo”, es una metáfora para lo inesperado, un desastre impredecible. Una gran tormenta eléctrica, puede producir hasta 100 descargas por minuto y lo mismo, una pequeña nube de tormenta puede generar la energía de una pequeña planta de fuerza nuclear (unos pocos cientos de Mega Watts). No todos los rayos son a tierra, pero cuando esto ocurre, esa energía puede ser devastadora. Una empresa de Telecomunicaciones, puede salir de operación por horas o por días debido a daños en el equipo, o una planta petroquímica puede tener incendios originados por rayos, con peligrosos riesgos y elevados costos.
            Hasta hace relativamente poco tiempo, muy poco se podía hacer para minimizar esos riesgos. Cuando ocurrían y donde ocurrirán descargas eléctricas atmosféricas. Tradicionalmente, la protección contra rayos ha pretendido atraer y desviar la energía de una descarga eléctrica atmosférica hacia la tierra física. Al mismo tiempo que esto puede eliminar algunos de los graves efectos de un impacto directo, resultan otras desventajas y serios inconvenientes.
            Ninguno de los sistemas tradicionales son 100% efectivos, y todos ellos son afectados por los efectos secundarios en relación a la proximidad con los campos electrostáticos y campos electromagnéticos. Todos ellos son peligrosos, especialmente, en áreas donde se manejan productos flamables, explosivos y equipos electrónicos.
            No hay duda acerca del peligro que implican los rayos y sus efectos asociados. Incendios, lesiones o pérdida de la vida, daños y destrucción a propiedades, pérdidas significativas de tiempo y de dinero por salidas de operación, debidas a daños en los equipos, todo esto convierte a los rayos en una seria amenaza. En tanto que los efectos directos de un rayo son obvios, los efectos secundarios pueden resultar devastadores. Esto resulta especialmente cierto para líneas de energía e instalaciones con equipo electrónico que es muy sensible.
Los efectos directos de un rayo son la destrucción física causada por el impacto de los que pueden resultar incendios. Cuando un impacto directo golpea una instalación donde hay materiales combustibles, pueden estar expuestos al rayo, al canal del rayo o al efecto de calentamiento del rayo.
Las estadísticas de la industria petrolera, registran amplia evidencia de la naturaleza destructiva  de los rayos. Millones de dólares en pérdidas se registran cada año por la destrucción de plantas petroquímicas y muchas otras instalaciones, por los fenómenos relacionados con las descargas eléctricas atmosféricas en muchas partes del mundo, además de pérdidas de vidas cuando esas instalaciones se incendian o explotan. Por ejemplo, en 1990, en Nigeria se incendió un área de tanques de almacenamiento a causa de un rayo, quemándose totalmente un tanque de 670000 barriles de petróleo crudo. El tanque estaba lleno, con la pérdida total del producto y el tanque. Este tanque estaba “protegido” con un sistema radioactivo convencional, lo que demostró claramente que estos sistemas de protección NO CONVENCIONALES no son suficientemente efectivos.
Es verdad que el riesgo de la pérdida de un tanque de almacenamiento de productos derivados del petróleo, es pequeño. Pero también es cierto que cuando llega a ocurrir un siniestro, se pone en riesgo toda el área de tanques, no solamente el tanque siniestrado.
Los efectos secundarios de un impacto de rayo directo o cercano a una instalación incluye; la carga electrostática, los pulsos electromagnéticos, los pulsos electrostáticos, las corrientes de tierra y el sobrevoltaje transitorio. La carga electrostática (y consecuentes arcos secundarios) es lo más común.
Datos estadísticos indican que los efectos secundarios, son la causa de la mayoría de los incendios reportados actualmente en instalaciones petroleras. Estos incendios con frecuencia se extinguen por sí mismos hasta que se aíslan o consumen los vapores de combustión. Por ejemplo, la carga electrostática y los pulsos electromagnéticos inducen altos voltajes transitorios en cualquiera de los conductores eléctricos que se encuentren dentro del área de influencia de esos transitorios. Estos transitorios causarán arqueos entre alambres o cables conductores y entre tuberías y tierra. Los arcos o chispas de corriente electrostática en un punto vulnerable, pueden iniciar incendios o explosiones.
PROXIMA ENTREGA : Métodos de PROTECCION CONTRA DESCARGAS.

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